Murphy vino a vivir con nosotros cuando tenía ocho semanas. Cuando era un perrito era muy juguetón, pero ahora es más lento.
Murphy siempre prefiere a la gente que a los otros perros y le gusta hablar a todo el mundo que se encuentra.
Murphy tiene artritis ahora pero el toma la medicina y por la tanto no siente tanto dolor.
Aunque está viejo, todavía camina por una o dos millas cada día, normalmente en la mañana. Después, de vuelta a la casa, duerme por la mayor parte del día.
Aproximadamente a las nueve y media de la noche, pide acostarse. Así que arrastra ,al cuarto de servicio, su cama mimosa donde él duermen.
Es el mejor perro del mundo!