El comienzo del nuevo año ofrece una oportunidad para que las personas consideren las experiencias del año pasado y realicen cambios para mejorar el año venidero.
Los propósitos incluyen cambios en la rutina diaria, comer más sano. ¿Perder peso, aprender una nueva habilidad, viajar más, pasar más tiempo con la familia o tal vez dejar de fumar?
Se sabe que es más eficaz centrarse en pasos pequeños y alcanzables en lugar de grandes cambios. Dividir los propósitos en tareas diarias o semanales realizables hace que sea menos difícil y aumenta tus posibilidades de completarlos durante todo el año.
A veces, es posible que aquellas circunstancias invisibles necesiten modificar tus propósitos para que puedas cumplirlos; no te preocupes si tienes que hacer cambios. Es mejor cambiarlos que renunciar a ellos, aprender de las experiencias y centrarse en su enfoque
Se estima que la tasa de fracaso de los propósitos del Año Nuevo es del 80% y la mayoría de las personas pierden su su determinación y motivación tan solo unas semanas después, a mediados de febrero.
¿Tienes algunos propósitos para el Año Nuevo y cuánto tiempo crees que vas a mantenerlos?
